¿Se infravalora la violencia de género en adolescentes?


25 Jan
25Jan

Según la Fundación ANAR, la mayoría de las chicas adolescentes que llamaron a su número de atención en el año 2016 para recibir asistencia profesional en relación a situaciones de violencia de género tenía entre 16 y 17 años (62.5%) y, aunque el porcentaje es menor, es destacable que el 16.5 % tan solo tenía entre 13 y 14 años.

En un estudio llevado a cabo entre 11.022 estudiantes no universitarios con una media de edad de 17 años, un 9.2 % de las adolescentes admitieron haber sufrido situaciones de maltrato en su relación y un 13.1% de los adolescentes reconocieron haber ejercido maltrato o haberlo intentado. Es decir, al menos 1 de cada 10 adolescentes ha sido víctima de violencia de género. Además, sabemos por la Delegación del Gobierno para la Violencia de Género que la incidencia media de determinadas conductas de violencia psicológica en adolescentes de 16 a 19 años es muy superior (25%) a la incidencia media (9.6%) experimentada por todas las mujeres mayores de 16 años.

Para aportar más información sobre la realidad de este problema en la adolescencia también podemos contar con los datos del sistema judicial de nuestro país sobre el número de chicos menores condenados por maltrato o de chicas que requieren de protección. Según el Observatorio contra la violencia doméstica y de género, entre 2003 y 2011 aumentó en un 23.7% el número de adolescentes varones entre 14 y 17 años acusados por un delito o falta por violencia machista. Por otra parte, de acuerdo con el INE, el número de órdenes de alejamiento de menores víctima de violencia de género aumentó en 2018 un 14, 8% con respecto de 2017, dato que mostraba una tendencia que venía ya ocurriendo en años anteriores: en 2015 hubo al menos 637 menores de 18 años con alguna medida de protección de la pareja o expareja, suponiendo un 10.6% más que el año anterior, y en 2014 hubo 576 menores protegidas judicialmente de sus agresores, lo que suponía un aumento del 15.4% con respecto a 2013, año en el tuvieron que ser protegidas 499 menores.

Estos datos no reflejan el número exacto de víctimas adolescentes existentes en nuestro país, pero sí confirman que la violencia de género no es un problema exclusivo de la etapa adulta.

Sin embargo, aunque la violencia de género en adolescentes es una realidad contrastada con consecuencias serias para la salud, la prevención de este problema todavía no parece haberse convertido en una máxima prioridad. En un informe del año 2014 realizado por el European Institute for Gender Equality, se estimó que si bien el coste económico directo e indirecto de la violencia de género para los estados miembros de la UE fue de más de 109.000 millones de euros anuales (una cifra conservadora), la inversión media en prevención, en cambio, solo supuso un 3% de esa cantidad.

Para la erradicación de la violencia de género, se requiere de una mayor voluntad política que necesariamente debe traducirse en un aumento significativo de la inversión en políticas de prevención. Hasta entonces, habrá que avanzar en el conocimiento de qué hay que prevenir, cómo hacerlo y cómo potenciar la eficacia de la prevención, dado que las charlas de sensibilización y los programas de prevención convencionales no parecen funcionar, tal y como os contaremos en otro post.


*Todos los datos de este post han sido extraídos de la Tesis Doctoral "Predicción de la ejecución y aceptación de conductas precursoras de violencia de género en población adolescente", de la Dra. Ainara Nardi.


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